«Vio pasar veloces a las nubes acompañadas por el silbido de los vientos, a las palabras ocultas entre los murmullos del bosque […]. Otras veces, cuando llegaba la calma, las nubes se acurrucaban mansamente unas junto a otras. Fue entonces cuando se convenció de que ellas serían su rebaño».
Después de oír a su padre hablar del mar, Nino emprende un camino iniciático, mientras sueña con pastorear rebaños de nubes. Un contador de historias le descubrirá el valor incalculable que atesoran leyendas, canciones y cuentos.







