«¿Se puede saber qué hace esta porquería dentro de tu mochila? No te rías, porque no tiene gracia. Lo que hoy es una cáscara de platano, mañana puede convertirse en… ¡No quiero ni pensarlo!
¿Te cuento un secreto?».
Hace mucho tiempo, cuando fui por primera vez a la playa, me puse una cola de sirena y me zambullí en el agua. Tenía una misión: encontrar a las sirenas y nadar junto a ellas. Pero no me fue nada fácil, había mucha basura en el mar. Entonces, decidí hacer algo importante…







