«Un día, un pequeno ratón vio a un rey en un palacio.
—¡Cómo me gustaria vivir como él! —pensó con envidia.
Fue así como el pequeño ratón decidió construir su propio palacio».
Desear un palacio para vivir como un rey es fácil. Construirlo, sin embargo, resulta más complicado. Eso fue lo que comprobó el pequeño ratón protagonista de esta historia.







