«Desde hace 3 meses y medio he dejado de ser hijo único. Y no, no es porque ahora tenga un hermano llorón, meón y cagón, no; es que el abuelo Pedro ha venido a vivir con nosotros».
Mi abuelo está un poco despistado: mete el pollo en la lavadora, confunde toallas con servilletas, ¡y hasta se olvida de mi nombre! Así que mi madre ha decidido que de ahora en adelante el abuelo vivirá con nosotros.







